lunes, diciembre 24

La resaca del Champagne.

Empieza un nuevo día, siento que la cabeza me va a rebentar debe ser todo culpa de la última botella de champán rosado que este vacío hizo que bebiera. Hace frío, fuera nieva y son todo sonrisas, alegrías, regalos y chimeneas humeantes. Miro el reloj, las 8pm, he dormido más de doce horas y siento como que no hace ni cinco minutos que me tumbé en la cama junto a mis sueños de cristal, quebrados, hechos trizas... Total, ¿Ya que más da?

Abro la nevera, mi estómago ruge como si tuviera cien gatitos hambrientos en la tripa, intento de comida; fallido. Todo lo que hay en este piso me produce arcadas, creo que sería más rentable abrir la ventana, respirar el aire contaminado de esta ciudad y dejarme caer hasta el frío y duro asfalto, llenándolo todo de sangre y materia gris; intento de suicidio, fallido.

 Me desnudo, me miro, el espejo del baño me muestra un cuerpo al que no estoy acostumbrada, como siempre, juega en mi contra, los reflejos no son lo que yo quiero ver. Enciendo el grifo de la bañera mientras preparo un poco de té, me vendrá bien o al menos eso era lo que decía mi abuela siempre. La bañera ya está llena, junto a unos 5 litros de agua hirviendo, pongo un poco de sales de baño; hoy toca las rosas, aquellas que según mi médico ''harán desaparecer a los fantasmas de mi mente'', según yo ''me dejan drogada durante un rato y así no puedo pensar''. Hoy se supone que debería ir a ver a mi família, esa que me toma por loca, esa que cree que mi vida se basa en cuatro porros, un par de pastillas y mi ''polvo mágico''. Esos que me toman por PUTA.

Me dejo llevar por el agua y el olor de estamierdadecolores, huyo, me sumerjo, ''NO PIENSES'' me obliga a decir mi cabeza, los fantasmas huyen, tienen miedo de este olor.. de.. P A R A Í S O.


El pitido de la tetera me despierta, ha sido un sueño efímero, mis dedos parecen pasas, debo llevar más de veinte minutos ya que el cielo se ha teñido de un color oscuro, con todos esos puntitos brillantes, que solemos llamar estrellas; la luna está anaranjada, hoy debe irse de fiesta, hoy se ha puesto bonita.

Cojo mi té, enciendo una barrita de incienso; hoy toca olor a lavanda; me tumbo en la ventana, miro el cielo... como me gustaría ser una de ellas, deben tener una vista de la mierda de mundo que te cagas.