Abro la nevera, mi estómago ruge como si tuviera cien gatitos hambrientos en la tripa, intento de comida; fallido. Todo lo que hay en este piso me produce arcadas, creo que sería más rentable abrir la ventana, respirar el aire contaminado de esta ciudad y dejarme caer hasta el frío y duro asfalto, llenándolo todo de sangre y materia gris; intento de suicidio, fallido.
Me desnudo, me miro, el espejo del baño me muestra un cuerpo al que no estoy acostumbrada, como siempre, juega en mi contra, los reflejos no son lo que yo quiero ver. Enciendo el grifo de la bañera mientras preparo un poco de té, me vendrá bien o al menos eso era lo que decía mi abuela siempre. La bañera ya está llena, junto a unos 5 litros de agua hirviendo, pongo un poco de sales de baño; hoy toca las rosas, aquellas que según mi médico
Me dejo llevar por el agua y el olor de estamierdadecolores, huyo, me sumerjo, ''NO PIENSES'' me obliga a decir mi cabeza, los fantasmas huyen, tienen miedo de este olor.. de.. P A R A Í S O.
El pitido de la tetera me despierta, ha sido un sueño efímero, mis dedos parecen pasas, debo llevar más de veinte minutos ya que el cielo se ha teñido de un color oscuro, con todos esos puntitos brillantes, que solemos llamar estrellas; la luna está anaranjada, hoy debe irse de fiesta, hoy se ha puesto bonita.
Cojo mi té, enciendo una barrita de incienso; hoy toca olor a lavanda; me tumbo en la ventana, miro el cielo... como me gustaría ser una de ellas, deben tener una vista de la mierda de mundo que te cagas.
